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No queremos que seas nuestro cliente

 en Marketing Digital, Wanaleads

Llevo trabajando en marketing online desde 2006, y todavía me sorprendo de la gran cantidad de personas desorientadas que nos visitan con la intención de contratar una campaña de marketing online. Personas que no tienen una empresa consolidada respaldándoles, o personas con intención de invertir los ahorros de toda una vida en una campaña online para un nuevo negocio que aún no han madurado lo suficiente en sus cabezas.

¡No es coherente! ¡No tiene sentido!

Hay agencias de marketing que lo necesitan, y su objetivo es facturar a todo el que entre por la puerta. No se pueden permitir el lujo de dejar escapar ninguna oportunidad de llegar a final de mes. Afortunadamente Wanaleads no es una de esas agencias.

Las cosas nos van bien, y eso nos permite ser coherentes con nuestros ideales y trabajar sólo en los proyectos en los que tenemos claro que podemos aportar un gran valor, y en los que tanto el cliente como nosotros vamos a salir ganando con la relación.

Negocios de verdad

Quiero recordar que las agencias de marketing online ofrecemos un servicio complementario para las empresas. Ofrecemos una capa sobre tu negocio que te permitirá llegar a tus clientes potenciales y que éstos lleguen a ti, teniendo una percepción positiva de lo que puedes hacer por ellos.

Esto quiere decir que bajo esa capa que ofrecemos, debe de haber una buena base, una empresa consolidada, con un producto y servicio testados, con ventajas competitivas en algún sentido, con algo que contar o enseñar a tu audiencia, a tus clientes potenciales.

Además vas a necesitar que tu empresa funcione preferiblemente como un reloj. Una buena campaña de marketing te va a traer más clientes, más pedidos, más gestiones con tus proveedores, más atención al cliente, más labor comercial… Si tu empresa no es una máquina bien engrasada, más vale que ordenes tu casa antes de invitar a los amigos.

Si te encuentras en la fase de montar un nuevo negocio, si lo único que tienes de momento son unas ideas volando por tu mente… No hay ningún problema, no te asustes. Pero te aviso que no te va a valer con colgarte esa vacilona etiqueta de “emprendedor” e ir a algún networking temático de esos que tanto molan. Necesitas ser lo que llamamos un “emprendedor consciente”. Un emprendedor que de verdad sepa donde se está metiendo.

En resumen, eso a lo que en nuestro eslogan llamamos negocios de verdad.

El plan de negocio

Esquema de un plan de negocio para una pyme

Según nuestra querida Wikipedia:

Un plan de negocio es una declaración formal de un conjunto de objetivos de una idea o iniciativa empresarial, que se constituye como una fase de proyección y evaluación. Se emplea internamente por la administración para la planificación de las tareas, y se evalúa la necesidad de recurrir a bancos o posibles inversores, para que aporten financiación al negocio.

¡Buah! Tú ni caso a esto. Hasta a mí me suena a chino (con todo el respeto a nuestro público oriental). Hoy en día los planes de negocios a 10 años con previsión de todos los gastos e ingresos que nos vamos a encontrar, tal como se concebían en anteriores épocas, están completamente muertos. El mundo evoluciona a un ritmo muy distinto, que hace que estos planes a largo plazo ya no sean nada efectivos.

A lo que me refiero con Plan de Negocio, es a que te sientes a escribir todo eso que tienes en la cabeza. Algo tan sencillo como escribirlo te va a ayudar a darte cuenta de muchos vacíos de los que no te habías percatado. Escribe lo que quieres ofrecer y cómo lo quieres ofrecer, cuánto vas a cobrar por ello, calcula lo que vas a ganar a cada producto o servicio, cuántos vas a necesitar vender para cubrir gastos y pagarte tu sueldo, hasta cuándo vas a poder aguantar antes de tener que contratar a más personas, etc… Pero calcula también cuanto tiempo vas a poder “aguantar” funcionando sin llegar a tu objetivo de ventas. Por ejemplo, si la previsión fuera que vas a alcanzar tu punto de equilibrio dentro de 10 meses, ¿podrías aguantar haciendo frente a los gastos mensuales de tu empresa hasta entonces? ¿O por el contrario tienes el casi imposible objetivo de alcanzar tu punto de equilibro en los primeros 60 días?

Punto de equilibrio: Es aquel punto de actividad en el cual los ingresos mensuales son exactamente equivalentes a los costos totales asociados con la venta o creación de un producto, incluidos los del personal necesario para desarrollar la labor. Es decir, es aquel punto de actividad en el cual no existe beneficio, pero tampoco pérdida.

Todo esto lo tienes que tener claro. No en un documento oficial ni formal, pero sí por escrito. Si quieres puedes buscarle hasta otro nombre para que no suene a algo tan grande y complicado como un plan de negocio.

No te vamos a dejar sólo. Si flaqueas en alguno de estos puntos, vamos a ayudarte basándonos en nuestra experiencia y los cientos de proyectos que ya hemos visto arrancar. Pero no te queremos engañar. Es estrictamente necesario que traigas los deberes hechos de casa. Una buena agencia de marketing no es el lugar adecuado para desarrollar tu plan de negocio. “Sólo” es el lugar perfecto para conseguir esas ventas que tu plan de negocio dice que debes conseguir.

Empápate de la competencia

Empápate de tu competencia

En muchos de estos casos que me encuentro, estos emprendedores desorientados ni siquiera han dado el paso de investigar a la que será su competencia. Me sorprendo cuando durante la reunión accedo a las webs de los reyes del sector que estamos tratando, y al emprendedor que tengo sentado delante ni siquiera les suena sus nombres.

¿Te imaginas que Zidane, Valverde, Berizzo o Setién sacaran a sus equipos al terreno de juego sin tener ni idea de la forma de jugar del equipo que tienen delante? ¿Te imaginas a Fernando Alonso saliendo a competir en un circuito sin conocer cada una de las curvas ni los coches y pilotos a los que se va a enfrentar?

Investigar a fondo a tu competencia, saber sus puntos débiles pero también sus puntos fuertes, de qué se queja la gente en las redes sociales y por qué les felicitan, conocer sus precios, cómo es su atención al cliente tras la venta, su labor comercial, cuánto tardan en ofrecer sus productos o servicios… Tengo clientes de esos a los que llamamos “emprendedores conscientes” que incluso han contratado los servicios, han comprado los productos de las mayores referencias de la competencia con la que se van a encontrar. ¡Eso está de 10! ¡Te invito a seguir su ejemplo!

Conocer al dedillo a tu competencia no sólo te va a permitir marcar una estrategia más acertada para poder competir con ellos, como en el ejemplo de los entrenadores de fútbol. También te va a permitir ser realista, saber si tienes algo que ofrecer al mercado que mejore lo que ya hay. 

Conviértete en tu futuro cliente, y plantéate por qué te comprarías a ti en vez de a las opciones ya existentes.

Se puede dar el caso en el que no tienes un producto mejor que la competencia, ni en su utilización ni en su estética o diseño. Ni ofreces un mejor precio que los demás. Tampoco un servicio más rápido y eficiente. No puedes mejorar las condiciones de garantía y post-venta que ya tienen otros, ni tampoco ofreces tu producto o servicio de una manera más clara, sencilla, cercana o cómoda que los demás.

Si no puedes destacar en nada de esto, necesitas destacar en tu presupuesto, y poder hacer más publicidad, estar más presente  en internet que las empresas ya consolidadas. Pero… ¿Tienes capital para competir con empresas que llevan años teniendo beneficios? O mejor aún, ¿tiene sentido invertir todo este capital para promocionar un producto que no mejora lo que tu cliente potencial consume actualmente?

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Amigos hablando en una cafetería

La mayoría de emprendedores tienen un miedo irracional a compartir su gran idea. En alguna ocasión puede estar relacionado con el miedo a que les juzguen o le echen por tierra lo que a ellos les ha parecido la idea más revolucionaria de nuestra era. Mi consejo es que no te enamores de tus ideas. Aunque sean tuyas y las hayas dado a luz desde el fondo de tu ser, no tienen por qué ser válidas en el mercado y la sociedad actual. Créeme, es mucho mejor darte cuenta ahora aunque se te rompa el corazón, que darte cuenta tras invertir varios miles de euros en esa idea que tan buena parecía.

Pero en la mayoría de ocasiones no compartimos estas ideas por miedo a que nos la copien, a que nos la roben. Nuestra idea es tan fantástica que si la contamos seguro que alguien la pone en marcha antes que nosotros mismos. ¡No! ¡Eso no va a pasar! Para empezar si estás llamado a tener éxito con ese proyecto, seguramente el valor no esté en la idea en sí, sino en tu manera de entender esa solución para ese problema y lo que tú, de manera personal puedes aportar a ella. Y por otro lado, ¿qué posibilidades hay de que alguien que escuche tu idea se obsesione tanto con su grandeza que abandone todos los proyectos en los que se encuentra metido en ese momento para dedicarse en cuerpo y alma a poner en marcha tu idea y que además tenga presupuesto para ello? No, eso no va a pasar. Seguramente seas el que con mejores ojos vea tu idea. Precisamente por eso, porque es tuya.

No tengas miedo a compartir. Cuéntalo a amigos y a desconocidos. Escucha opiniones, escucha consejos, escucha distintos puntos de vista. Es posible que el 70% de lo que te digan no tenga ni pies ni de cabeza, o que sean comentarios dañinos que van sólo a destruir (todos conocemos ese tipo de personas). Pero ese 30% restante te dará una visión sobre si realmente ese negocio merece la pena ser puesto en marcha. ¿Estarían tus amigos o familiares dispuestos a pagarte por ese producto o servicio tal como lo tienes en mente?

Madura tu proyecto

Cuando tengas toda esta información reflexiona sobre ello, madura el producto o servicio que tengas en mente, ten en cuenta los comentarios lógicos que te han transmitido, actualiza tu plan de negocio, las ventas necesarias, plazos, inversión requerida… Pásalo a limpio, léelo una y otra vez y comprueba si aún sigue teniendo sentido. Si es así, ¡adelante!

Y si a pesar de haberlo actualizado todo no consigues que ahora te parezca tener sentido, no te preocupes. Esa idea, ese proyecto, ese negocio, sólo ha sido un primer paso. Descártalo y guárdalo en el fondo de un cajón. Este proceso te ha valido para aprender, y estoy seguro que en unos días, o en unas semanas, te llegarán nuevas ideas que te permitirá darle una vuelta a ese negocio que tenías en la cabeza, o directamente empezar a trabajar en otro nuevo concepto de empresa mucho más fantástico e ilusionante que el anterior.

Esto lo hacemos por ti

Ayudando a otra persona dándole la mano

Podría parecer que en Wanaleads somos muy especialitos, y no queremos trabajar con cualquiera. Que queremos ser los más guays y trabajar en los proyectos más chulos. Nada más lejos de la realidad.

Hacemos esto por ti. Esto lo hacemos para ayudarte. Porque no queremos que hagas ese gran esfuerzo de invertir en una estrategia de marketing online sin tener realmente posibilidades de éxito. Hemos visto muchos proyecto que nacían ya muertos, y sinceramente no queremos que seas el próximo ejemplo de este caso.

Queremos trabajar contigo, por supuesto. Queremos trabajar contigo en un proyecto que hayas madurado bien y en el que realmente merezca la pena que, tanto tú como nuestro equipo, volquemos todas nuestras energías. Si es así, escríbenos y te invitamos a un café para charlar sobre lo que tienes en mente.

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