7 cosas que no deberías hacer en LinkedIn

 En Redes Sociales

Cuando echamos un ojo al abanico de redes sociales que tenemos ante nosotros y pensamos en la faceta social más profesional, la figura de LinkedIn se erige sobre todas las demás de una manera tan clara como extendida. LinkedIn es una red social profesional, y aunque decimos esto totalmente convencidos de ello (faltaría más) realmente el porcentaje de personas que le da un uso productivo a esta red social es bastante escaso.

Antes que nada un poco de historia: ¿Qué es LinkedIn?

LinkedIn es una red social fundada a finales del año 2002 y lanzada al público en mayo de 2003. Su fundadores, tal como podemos leer con una simple búsqueda en wikipedia, fueron Reid Hoffman, Allen Blue, Konstantin Guericke, Eric Ly y Jean-Luc Vaillant.

A mediados de este año 2015 cuenta ya con más de 380 millones de usuarios en todo el mundo, lo que hace de LinkedIn la reina de las redes sociales en lo que a relaciones profesionales se refiere. En España el 35% de la población tiene activo su perfil en LinkedIn, lo que hace de esta red una gigantesca base de datos profesional, donde la búsqueda y captación de empleo ha pasado de ser un objetivo a una faceta más, ya que mediante esta red social se fomentan los contactos profesionales, captación de oportunidades y la creación, en definitiva, de un ambiente profesional donde hacer valer las capacidades y los conocimientos de cada uno.

Las oficinas de LinkedIn

No obstante, más allá de los datos y la teoría donde todo es magnífico y de color de rosa, estoy seguro de que conoces casos de conocidos (sino tú mismo) que entraron en esta red social y al poco desistieron bien por no lograr lo que buscaban o por no encontrar lo que esperaban. Tal vez en Facebook y en Twitter puedas tener un perfil más abandonado donde tan sólo disfrutes viendo ocasionalmente vídeos de gatitos (y no te juzgo por ello, los gatitos molan), pero en LinkedIn no puedes estar por estar.

Debes mantener tu perfil profesional lo más actualizado y optimizado posible, y deberías mantener una actividad continua especialmente en tu sector o tu nicho para poder tener posibilidades de triunfar sea cual sea tu objetivo en LinkedIn.

7 cosas que NO hacer en LinkedIn

Cómo NO usar LinkedInTanto si ya estás en la gran red social profesional como si te estás planteando dar el salto a ella (no sé a qué estás esperando), he reparado en estos 7 puntos que suelo ver frecuentemente en LinkedIn y que no hacen ningún bien a quién cae en ellos.

Entre estos puntos se encuentran malos hábitos sociales, problemas de conceptualización o simplemente clásicos errores que se cometen por inexperiencia y que todos cometemos cuando nos aventuramos en un entorno nuevo. Nada que no puedas corregir o mejorar con un poco de práctica y empeño.

1. Pensar que con LinkedIn basta

LinkedIn es una formidable herramienta para la búsqueda de empleo y la creación de relaciones laborales para tu negocio, pero esto es algo que complementa (y no sustituye) otras vías más o menos tradicionales. Pensar de entrada que con tan sólo LinkedIn vamos a tener todo resuelto es un error.

Por ejemplo, es muy posible que tras un contacto comercial, una lectura de tu currículum o cualquier referencia que se reciba sobre ti, alguien te busque posteriormente en LinkedIn. Y es aquí cuando tu perfil debe mostrar todas tus bondades y confirmar la buena impresión que haya podido provocar tu primer contacto.

2. No esmerarte en completar al 100% tu perfil

LinkedIn te ofrece un práctico indicador que te va orientando sobre lo completo que está tu perfil según vas incorporando datos. El extracto (¡Fundamental!), la formación, experiencia profesional, publicaciones… Un perfil que no esté completo al 100% está diciendo lo siguiente: “Si presto este grado de atención a esto, que es público, imagina al resto de proyectos que no se ven…” ¡Completa tu perfil!

Indicador de eficacia de LinkedIn

Piensa que tanto si vas a usar LinkedIn como una herramienta para buscar empleo como para establecer relaciones profesionales lo que se verá en esta red social será tu carta de presentación. Por ello en un simple vistazo se debe ver claramente quién eres, a qué te dedicas y cuán bueno eres en tu profesión.

3. Poner una foto cualquiera de foto de perfil

La foto perfil que NO debes tener en LinkedInSiguiendo con completar la información, damos por sentado y por obvio que hay qué tener una foto de perfil y no dejar la típica silueta. Al margen de esto, grábate esto a fuego: La foto de perfil de LinkedIn equivale a la foto de tu Currículum. Esto quiere decir que por norma general debes huir de fotos con tu adorada mascota, aquellas que salgas con tus amigos, o esas fotos tan simpáticas tus fiestas (por muy legendarias que hayan sido). En definitiva, no uses las típicas fotos que usarías en Facebook o Twitter.

Optar por una foto donde se te vea claramente tu cara, con grandes ojos y amplia sonrisa es sin duda la mejor opción. Sobre el fondo de la misma, no necesariamente debe ser un fondo blanco como si fuese la foto de tu carnet de conducir. Personalmente me decantaría por un fondo de color plano o desenfocado, que ofrecen un aire más moderno o desenfadado. Claro que esta decisión ya es algo completamente subjetivo y personal.

4. Compartir lo mismo en Facebook, que en Twitter, que en LinkedIn

Error garrafal. LinkedIn es una red profesional. Y esto quiere decir que el contexto de la actividad que realices en ella debe ser profesional. Subir fotos de tus vacaciones, de las fajitas que te acabas de preparar o de monos con metralletas no es una buena idea. Pero no lo es sencillamente porque a tus contactos no les interesa esta información. Al menos aquí no.

Compartir contenido no profesional en LinkedIn no sólo será inapropiado, es que a tus contactos no les interesará.

En lugar de las nuevas interacciones de Facebook, LinkedIn tiene un botón de “recomendar“. Algo que puede parecer una diferencia sin importancia pero que alberga en su significado un gran cambio de concepto. Una buena práctica podría ser compartir artículos útiles y relacionados con tu actividad, sean o no de tu autoría. En otras palabras, posicionarte como experto.

5. Automatizar publicaciones como si no hubiera un mañana

En realidad esta práctica suele ser un error en las redes sociales en general. Facebook no tiene los mismos códigos de expresión que Twitter, y ninguno de los dos tienen los mismos que LinkedIn. Por ello no es nada recomendable automatizar las publicaciones de modo que si publicas en una red concreta se expanda la publicación a todas las demás.

A todos nos choca ver en Facebook o LinkedIn mensajes con términos como @Wanaleads o #TDSActualidad, del mismo modo que no tiene sentido publicar automática en Twitter un mensaje de 815 caracteres aún a sabiendas que se cortará al llegar a los 140.

Eso sí, la programación sí puede ser una fiel amiga. Planificar qué contenidos queremos publicar en un calendario de publicaciones nos ahorrará tiempo y nos garantizará una publicación más variada y continuada en el tiempo. Cabe resaltar que LinkedIn es una de las redes que herramientas como Hootsuite permite gestionar.

6. La privacidad lo es todo para mí, no aceptaré a cualquiera

La privacidad en LinkedIn no debería preocuparte tanto como en otras redes

En este punto, y como ya vimos en su día podríamos llevarnos días debatiendo sobre qué se debe y qué no se debe publicar en Internet. Sin embargo me atrevería a asegurar que si existe una red social donde debes ser más propenso a aceptar y generar contactos, esa red es LinkedIn.

Recordemos que estamos en una red profesional, y que tanto los datos como las publicaciones que se muestren deberían ser estrictamente profesionales, por lo que la privacidad más allá de tu foto y tu nombre no debería suponer un problema. A fin de cuentas estás aportando los mismos datos que en tu currículum.

Tanto si estás en búsqueda activa de empleo como si ya tienes en marcha tu negocio, LinkedIn puede enriquecer tu entorno profesional con contactos interesantes, y esto sólo pasará si te abres a tenerlos como contactos. 

7. Validar falsamente aptitudes y cambiar recomendaciones

Esta mala práctica consiste básicamente en validar a tus amigos todo cuanto puedas y escribirles alguna recomendación con el fin de que ellos hagan lo mismo contigo. De este modo puedes causar una primera impresión bastante positiva si consigues tener muchas capacidades validadas y algunas referencias. Pero esta primera impresión se puede volver en tu contra a poco que quién visita tu perfil investigue un poco.

Juega bien tu baza de conseguir una recomendación. Piensa lo positiva que puede ser una recomendación de alguien importante en el sector en que te mueves, y luego compárala con la que un amigo pueda escribir de ti. Del mismo modo, si te piden que realices una recomendación piensa exactamente en lo mismo pero a la inversa… ¿Realmente ayudas a esa persona escribiendo algo? ¿No te restará capacidad si realmente no la merece?

En resumen

Estas son algunas circunstancias que desde mi experiencia he ido viendo en ocasiones y espero que te hayan servido de ayuda. Para terminar, una breve síntesis en tres simples puntos:

  • LinkedIn es la mayor red social profesional del mundo. Tanto si estás buscando empleo como si buscas hallar contactos comerciales para tu empresa o tu negocio, es una herramienta única.
  • Al igual que nunca entregarías tu currículum sin acabar, no debes tener tu LinkedIn a la mitad. Si hay una red social en la que no debas estar por estar, esa es LinkedIn.
  • Olvídate de tu vida privada, tus aficiones más personales y pon el foco en lo que verdaderamente importa en LinkedIn: Las relaciones profesionales. Para todo lo demás, existen un sin fin de redes sociales.

No olvides que puedes comentar tus impresiones o experiencias, así como seguir el debate en nuestras redes sociales Twitter y Facebook. ¡Ah! Y tanto si estás inmerso en la búsqueda de tu futuro como si estás buscando nuevas vías de expansión para tu negocio… ¡Buena suerte!

¡Buena suerte con LinkedIn!


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