¿Escuchan sin permiso Google y Facebook lo que decimos a través de nuestros móviles?

 en Marketing Digital

Os cuento una situación cotidiana. Navegando por Youtube llegas, no sabes muy bien cómo, a un vlog (un blog centrado en contenidos de vídeo) donde te hablan de una maravillosa playa del sur de México. Rápidamente te enamoras del sitio y piensas que es el destino perfecto para pasar la próxima Semana Santa. Compartes el vídeo en Facebook, y mencionas a 3 o 4 amigos que te gustaría te acompañaran en este maravilloso viaje. Buscas fotos del lugar en Instagram y pones corazoncitos como si no hubiera un mañana. Empiezas a buscar información sobre hoteles, precios, vuelos, seguros médicos…

Y cuando te paras a mirar, te das cuenta que toda la publicidad que te muestran la mayoría de páginas web y redes sociales está relacionada con viajes y vacaciones en México. Es una situación con la que nadie se va a llevar las manos a la cabeza. Se hace utilizando las cookies de tu navegador web y se llama remarketing.

Ahora os cuento otra situación ligeramente distinta. Te encuentras con un amigo saliendo del trabajo y decides pararte 15 minutos con él a tomarte algo antes de volver a casa. Te cuenta que el otro día su hermano se atrevió a hacer paracaidismo, y que está planteándose probar también la experiencia. Es algo que te intriga y que quizás también te animes a probar. Habláis un rato sobre el miedo de saltar desde un avión hasta que tu amigo interrumpe la conversación para ir un momento al baño.

Para no pasar esos 5 minutos mirando a la pared, sacas tu teléfono para ver qué hay de nuevo en Facebook… Y allí está: Publicidad de empresas de paracaidismo¿Cómo cojo… ha llegado esto aquí? Esta situación es verídica.

Arranca la psicosis de las conspiraciones

En los últimos meses ha crecido mucho la psicosis de las conspiraciones y la vigilancia que las altas élites del mundo hacen de nosotros debido a experiencias que decenas de usuarios (no he encontrado tantas como para decir cientos) cuentan a través de la red de redes.

Durante el pasado año la mismísima BBC, quién ya ha sacado muchos trapos sucios de grandes empresas a la luz, dedicó tiempo y presupuesto a investigar este asunto. En sus conclusiones consiguió que un informático experto en seguridad confirmara que era relativamente sencillo crear una tecnología que espiara nuestras conversaciones a través del micrófono de nuestro smartphone. Algo que ninguno poníamos en duda.

Pero no consiguió aclarar si sería posible ocultar esta información en la transmisión de datos del teléfono, y tampoco pudo confirmar que ninguna empresa lo estuviera haciendo ni a espaldas de los gobiernos, ni con su consentimiento.

Un conocido podcaster estadounidense (país donde los podcast tienen mucho más auge y audiencia que en España) también se interesó mucho por este tema, invitando a todos sus oyentes a contar sus experiencias al respecto. El podcaster era PJ Vogt, presentador del podcast Reply All, quien hizo el anuncio a través de su Twitter.

Nosotros hemos aceptado que nos escuchen

Espía una conversación telefónica

Si esto de verdad se estuviera haciendo por parte de las grandes empresas de tecnología y publicidad, se haría mediante un sistema llamado escucha activa. Mediante esta tecnología nuestros smartphones estarían 24 horas escuchando lo que decimos en nuestras vidas personales y en nuestros trabajos.

Pero párate a pensar un momento, porque está tecnología ya está implementada en el teléfono que tienes ahora mismo o junto al teclado de tu ordenador, o en tu bolsillo, o en la mano, o cargando… Creo que no dejo ninguna opción sin nombrar. Y además la has activado tú. Sí, sí, no mires hacia los lados. Me refiero a ti.

¿Recuerdas esos asistentes virtuales como Siri en los dispositivos Apple y Ok Google en los Android? Cuando se activaron en tu teléfono te pidieron permiso para utilizar tu micrófono, y se lo diste porque sino, no podrían funcionar. Tiene lógica. Pero si quieres que cuando digas “Siri” u “Ok Google” se activen para obedecer tus órdenes, tienen que estar 24 horas escuchando para darse cuenta de cuándo dices estas palabras.

¡Tranquilo! ¡Tranquilo! No tires el teléfono por la ventana aún. Y sobre todo, no te sientas mal que no te estoy riñendo. Yo también tengo esa opción activada en mi propio teléfono. Sigue leyendo.

Lo verdaderamente importante es cómo funciona esta tecnología. Según los fabricantes, los micrófonos tienen que estar activados, es coherente para que esta tecnología funciona. Pero esta información no se envía a ningún sitio hasta que no dices el comando “Siri” u “Ok Google”. Desde ese momento las órdenes que des sí se envían a los servidores de las distintas compañías para ser analizados y devolverte una respuesta lógica que intenta parecerse a la que te daría un asistente personal humano.

Las empresas niegan estas afirmaciones

Rob Goldman, director de publicidad de Facebook en la actualidad ha salido a desmentir que se esté utilizando el micrófono para recabar información de los usuarios sin su consentimiento. Lo ha realizado mediante un comunicado oficial en el blog de la propia Facebook.

“Nosotros mostramos anuncios basados en los intereses de las personas y otra información de perfil, no sobre lo que estás diciendo en alto”.

Aunque también es cierto que parece que Google no se  ha pronunciado al respecto. Pero seamos sensatos, si una multinacional tuviera que salir a desmentir cada rumor que circula por Internet, no tendrían tiempo para hacer ninguna otra cosa.

Precedentes

Camarera espía a sus clientes para poder venderlas más

La verdad es que si miramos los precedentes, no ayudan a compartir esta paranoia colectiva que se está moviendo por Internet. En 2015 Facebook saltó a las portadas de los medios internacionales por tener un fallo de seguridad que dejó al descubierto millones de datos privados de usuarios. Pero el problema no fue ese.

Lo llamativo es que cuando los usuarios comprobaron la información que se había filtrado sobre ellos, contenía entre otra información teléfonos y cuentas de emails secundarias que en ningún momento habían introducido en su perfil de Facebook, ni en el público ni en el privado.

Por lo visto los recogían mediante distintas herramientas instaladas en nuestros equipos con nuestro consentimiento, para completar nuestros perfiles y poder ofrecernos una publicidad más personalizada, relevante y de más calidad. La explicación era muy bonita, pero la Unión Europea les multó con más de 1.200 millones de dólares.

Por otro lado desde que hace unos años saltaran a la luz los datos que tanto Edward Snowden, como Julian Assange a través de su portal Wikileaks, decidieran compartir con el mundo, todos sabemos ya que los datos que colgamos en Internet, aunque sean en perfiles privados, pueden ser visitados por la NSA u otros organismos gubernamentales si te consideran potencialmente un peligro, o si eres vecino o desayunas en el mismo sitio que alguien que así sea considerado.

La verdad es que no es algo que tranquilice.

La explicación más simple suele ser la correcta

Por otro lado, en el ámbito científico hay un dicho que indica que la respuesta más sencilla suele ser la correcta. Y con esto te quiero hacer consciente del tremendo poder que tienen las grandes empresas para detectar los temas que nos interesan, sin necesidad de utilizar los micrófonos de nuestros smartphones.

Los algoritmos, son unas gigantescas fórmulas matemáticas que trituran toda la información que tienen sobre nosotros y la comparan con las de otros cientos de miles de usuarios con un perfil parecido al tuyo para poder sacar conclusiones y mandarte la publicidad que más se ajuste al momento que estás viviendo.

Si volvemos al ejemplo del paracaidismo con el que comenzaba este artículo… ¿Estás seguro de que últimamente no les has puesto corazones a algunas fotos sobre el tema en Instagram? Aunque no lo hayas hecho, quizás 3 de los amigos con los que más hablas en Facebook si estén leyendo sobre el tema, y Facebook puede deducir que si a otras actividades acompañas a esos mismos amigos, a ésta también. 

O por ejemplo, si hace 8 años que pusiste en tu estado de Facebook que tenías pareja estable, Facebook puede deducir, tras analizar el comportamiento de muchos otros usuarios con un perfil parecido, que ya es hora de empezar a mostrarte publicidad de anillos de compromiso y empresas de catering para bodas. ¡No tiene por qué significar que te escucharon por el micrófono mientras le decías a tu hermano que le ibas a pedir matrimonio a tu pareja!

¿Estás seguro que la publicidad que estás recibiendo no ha podido ser deducida de tu conducta, de lo que has visto, de con quién has hablado, de con quién te relacionas, de la edad que tienes, de la zona donde vives, de los hobbies a los que dedicas tu tiempo libre o de los sitios a los que has viajado recientemente? ¿Estás completamente seguro?

Recuerda siempre que la explicación más sencilla suele ser la correcta. Y si no… Puedes contarnos tus experiencias y tus opiniones a través de nuestras redes sociales. ¡Te leemos!

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